jueves, 27 de marzo de 2014

The end.


Todo tiene un comienzo. Suele ser más o menos bonito. Hay comienzos sencillos: chico conoce chica, chica conoce a chico, tienen un flechazo y empiezan a salir. Hay comienzos más complicados: chico conoce a chica, chica conoce a chico, se gustan pero ninguno da el paso y pueden pasar desde meses a años hasta que suceda algo entre ellos. Pero todo son comienzos al fin y al cabo.

Todo tiene un final. Todo se acaba en un momento o en otro. Después de varios días o después de muchísimos años. Aunque intentes evitarlo. Aunque lo pongas todo de tu parte. Aunque le des mil y una oportunidades. Si tiene que terminar, terminará.

Y esta vez, como todas las anteriores, pecarás porque pensarás que esto no tiene un final.

Por eso, ahora toca recomponerse, toca recoger todas las piezas, toca desacostumbrarte a esa cosa que llamabas rutina. Toca ser fuerte, toca sonreír falsamente cuando te pregunten ¿qué tal?. Toca volver a pasar por lo que pasaste una, dos o quizás otras veinte veces más.

Pero no hay que olvidarse que cuando se cierra una puerta, se abre otra ventana. Que todo final es un nuevo comienzo.

Que esta nueva etapa traerá buenos momentos con amigos, el apoyo de personas que no esperarías, miles de sorpresas y al final del todo un nuevo amor. Y quizás esta vez ése te demuestre que este texto es solo un texto, que es la excepción que confirma la regla y que hay cosas que quizás no deban tener un final.

Foto de: http://palabrasbajolassabanas.blogspot.com.es/2012/10/hombres-sinteticos.html


L.