viernes, 7 de marzo de 2014

Manicura francesa

Aquí os traigo mi pequeño truco para acabar con esa manía que muchas tenemos desde pequeñas: no morderme las uñas.


Lo primero es buscar un momento en que estés poco estresada y concienciarte. Para mi lo más difícil, no es dejarlo sino mantenerlo. Por eso, aproveché a dejarlas crecer cuando me quitaron las muelas que apenas podía comer.

Después me hice la manicura y así aguanto porque quedan tan bonitas que me da mucha pena mordérmelas.


¿Y por qué elegir la manicura francesa y no otra? A mí es la que más me gusta ya que queda discreta, nunca pasa de moda y es elegante. En cambio, en los pies optaría por colores más vivos pero eso ya lo dejamos para otro post.

¡Ánimo y constancia!

L.